i vos tienes hijos en edad universitaria, sabes que los chicos requieren consejos. La universidad genera gastos. Además, en esa edad los jóvenes experimentan una vida más independiente. Quizás, deban alojarse en residencias estudiantiles. Tienen gastos académicos: compra de libros, mensualidades, comida, etc. Es una etapa donde aprenden a administrarse. No obstante, son la asesoría de un profesional experto en finanzas personales pueden hacerlo mejor.

Los jóvenes en la universidad pasan por una disyuntiva. Deben dedicarse a cumplir roles de estudiantes. Su meta es aprobar materias y obtener un título profesional. Pero este camino está flanqueado por otras variables. Junto con sus responsabilidades escolares, les toca volverse adultos. ¡Y sucede que un paso hacia la adultez es el aprender a manejar gastos y dinero!

En dado caso, es cierto que los jóvenes necesitan independencia para lograr sus metas. No obstante, como padre vos tenés la obligación de orientarlos. En este punto, debes hacer un ejercicio de consciencia. ¿Te sentís preparado para orientar a tus descendientes en asuntos de finanzas? Quizás, vos mismo sos un desastre administrándote. No eres la persona más adecuada para dar tales orientaciones. ¿Qué puedes hacer entonces?

Nunca está de más la opinión de un profesional y un experto

Hoy en día la profesión de asesor financiero se ha expandido a muchos ámbitos. Originalmente, este oficio solo se vincula a los negocios de empresas o gobernantes. Sin embargo, este paradigma ha cambiado. De hecho, en nuestros días existen los llamados asesores de finanzas personales. Son personas conocedoras de la economía. Trabajan con clientes puntuales. Se encargan de ayudarlos son sus gastos e inversiones, tanto en negocios como en ámbitos cotidianos.

Un asesor de finanzas personales suele ayudar a sus clientes en varios frentes.  Por ejemplo, en el pago de impuestos. También, en el cálculo de pensiones y estimar el valor de sus activos. Son de gran utilidad para ayudarles a pagar hipotecas o créditos de otra índole. Finalmente, para el simple hecho de sugerirles la manera de sacar provecho a su presupuesto. En tal sentido, son capaces de ayudar a los estudiantes de universidad con sus gastos.

La importancia de una buena educación económica en los jóvenes

Hay frase que afirma lo siguiente: “un loro viejo no aprende a hablar”. Es muy usada para indicar que ciertas cosas se deben aprender en la juventud. Esto se debe a que se trata de hábitos que conforman la vida de las personas.

Un ejemplo de ello es la formación en el campo de las finanzas. La gente debe aprender a usar bien sus recursos en sus primeros años. De esa manera, cuando tengan una edad adulta se convierten en sus propios administradores.

Algunos tips sobre finanzas personales para la universidad

No queremos que este post sea una lectura sin mayor utilidad. La idea que los lectores aprendan algo sobre las finanzas en estos párrafos. Por ello, hemos recopilado algunos consejos que vos mismo puedes mencionar a tus descendientes.

1. Crear un presupuesto

Todo parte de un presupuesto inicial. Los jóvenes deben estar conscientes de cuánto dinero tienen, para saber cuánto pueden gastar. En ese sentido, lo primero es que deben estar consciente de su monto inicial. Luego, ir llevando la cuenta de sus egresos. Es algo sencillo, pero los chicos no suelen hacerlo. Se acostumbran a que otros llevan esta contabilidad.

2. Usar los servicios en línea

No solo se ahorra el dinero, sino también el tiempo. Las personas jóvenes pueden perder mucho tiempo en agencias bancarias. Además, en estos los van a tratar como niños y quizás no les den la debida atención. Por ello, es de gran utilidad que sepan usar los recursos digitales. Es algo más cercano a ellos. Hay que recordar que son una generación nacida y crecida con la tecnología.

3. Evitar la deuda estudiantil

Hay que evitar que se acumulen mensualidades en la institución donde cursan estudios. Hay pagos de matrículas, aranceles e inscripción, etc.  Un típico error es gastar sus presupuesto y luego no poder pagar estos tópicos. Se trata de un error grave, que incluso afecta el desempeño académico. Los jóvenes deben entender que estos gastos son prioritarios.

4. Buscar ingresos adicionales

Los chicos deben buscar algún empleo de medio tiempo. También, hacer labores ocasionales que les dejen devengar ingresos. De esta manera, empiezan a sentirse conforme con tener dinero propio. Es algo que los estimula. Una excelente opción para que puedan comprar cosas a su gusto, sin alterar el presupuesto destinado a gastos académicos.

5. Aprovechar los descuentos para estudiantes

Los estudiantes universitarios tienen bastantes descuentos. Suelen pagar menos por libros, pasajes de transporte público y en lugares de comida cercanos a su centro de estudio. Deben valerse e estos recursos para minimizar sus gastos y obtener mejor rendimiento de su presupuesto.

6. Atención con las tarjetas de crédito

Quizás no es un instrumento financiera que deba manejar un joven. Corren el riesgo de sobrepasarse al usarlas. Al hacerlo, terminan pagando grandes deudas. No obstante, es bueno que las sepan emplear. Tal vez, les resulten útiles en caso de emergencia.  En dado caso, hay que dar una buena explicación sobre la manera de usarlas.

Finalmente, resta indicar que la universidad siempre es una etapa importante. Hay que aprovecharla al máximo. Para ello, hay que vivirla de manera integral. Esto incluye el plano de conocimientos, así como otras facetas que complementan la vida de las personas.

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